El Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, D. Alfredo Sánchez Monteseirín, ha presentado en el Consejo de Administración de LIPASAM celebrado esta semana el balance de la recogida de aceite doméstico usado en Sevilla. Desde la ubicación del primer contenedor el 23 de junio de 2008, y hasta la actualidad se han recogido, en los 219 contenedores que hay repartidos en la ciudad y en la Feria de Abril, 480.166 Kg. de aceite que se han convertido en 408.141 litros de biodiesel.
LIPASAM, la empresa de Limpieza Pública del Ayuntamiento de Sevilla, en su esfuerzo continuo para prestar servicios de calidad sobre la base del respeto hacia el Medio Ambiente Urbano, inició a finales de junio de 2008 una experiencia innovadora y pionera en España, para remediar el vertido de aceite doméstico usado, que se emplea para cocinar y que se genera en grandes cantidades en la ciudad de Sevilla, a los desagües de las cocinas o los inodoros.
A partir de la colocación del primer contenedor para este tipo de residuo en el Mercado de Triana, se han ido ubicando más en el resto de mercados de la ciudad, supermercados de la cadena MAS y vía pública. Actualmente se está elaborando un proyecto para localizar nuevas ubicaciones en zonas con importante afluencia de ciudadanos.
Las previsiones han sido superadas holgadamente, ya que las expectativas eran conservadoras, debido a que estaban basadas en datos de otras ciudades, pero se han visto excedidas por la concienciación de los sevillanos hacia el respeto al medio ambiente.
Anteriormente la solución para eliminar este tipo de residuo, para un ciudadano concienciado, no era una opción cómoda, debía llevarlo a uno de los cuatro Puntos Limpios que LIPASAM tiene instalados en la ciudad. Ahora la situación es distinta, y los contenedores se irán acercando cada vez más a los vecinos para facilitar su colaboración.
Dichos contenedores cuentan con las medidas de seguridad e informes de resistencia al fuego necesarios para poder estar colocados en la vía pública o en cualquier recinto cerrado.
Un litro de aceite puede contaminar un millón de litros de agua, esto es lo que se pretende evitar fomentando su reciclaje. Los aceites usados son penetrantes en el medio ambiente, porque se degradan lentamente y tienden a propagarse con velocidad en grandes áreas. Las películas oleosas creadas pueden evitar la entrada de luz solar en mares y ríos, deteriorando los procesos de fotosíntesis, y afectando la vida terrestre o acuática. También cabe destacar que los aceites usados se adhieren a todo tipo de superficies, incluidas playas, buques y aves acuáticas. Además el aceite no sólo contamina, sino que erosiona las cañerías y los colectores municipales.
Reciclando, con el aceite usado se puede fabricar biodiesel, un combustible más respetuoso con el medio ambiente. Se trata de un carburante ecológico, no tiene azufre y contamina mucho menos que otros, consiguiendo degradarse en tres semanas. Está comprobado que en su proceso de combustión las emisiones contaminantes son un 55% más bajas que las del gasóleo tradicional. No emite CO2, causante del efecto invernadero. Además, tampoco contiene elementos cancerígenos. Por otra parte, hay que añadir que reduce la dependencia energética del petróleo; al contar con la materia prima, se garantiza el suministro. Ya está disponible en algunas gasolineras, donde tiene el mismo precio que el gasóleo.
Durante el proceso de transformación, el aceite usado, una vez filtrado para eliminar las impurezas, se calienta a 61º y se mezcla con etanol. Como resultado se produce, por un lado glicerina, que se utiliza en la fabricación de productos de cosmética, y por otro biodiesel.
De esta forma, el aceite doméstico usado que se recicla, gracias a la colaboración de los sevillanos, ya empieza a abastecer a parte de la flota de LIPASAM. En total son 15 recolectores compactadores de gran capacidad con sistema de carga lateral para la recogida de contenedores de 3.200 l., y 5 mini recolectores compactadores con sistema de carga trasera para la recogida de contenedores de 800 l. en zonas estrechas de la ciudad y de cubos de uso individual de 330 l., 240 l., y 120 l., los que usan este tipo de combustible.
Dicha iniciativa pronto empezará a ampliarse a más vehículos, consiguiendo una considerable reducción en las emisiones de CO2 a la atmósfera.